La Torre de la Libertad, simbolismo del exilio cubano y Latinoamericano

La Torre de la Libertad, muy famosa por su majestuosidad arquitectónica dentro de la trama urbana moderna, ha sido por décadas el símbolo representativo de la libertad y Esperanza del exilio cubano en los Estados Unidos de América. Esta Torre ubicada en la Biscayne Boulevard frente al American Airlines Arena, en la Ciudad de Miami, donde su nombre fue dado por haber sido albergue de los miles de cubanos que en ese entonces huían de la Isla de Cuba ; diseñada por el mismo Arquitecto que diseñó el Hotel Biltmore de Coral Gables, fue construida en el año 1925 para instalar al desaparecido periódico “El Miami News”.

La Torre de la Libertad, muy famosa por su majestuosidad arquitectónica dentro de la trama urbana moderna, ha sido por décadas el símbolo representativo de la libertad y Esperanza del exilio cubano en los Estados Unidos de América. Esta Torre ubicada en la Biscayne Boulevard frente al American Airlines Arena, en la Ciudad de Miami, donde su nombre fue dado por haber sido albergue de los miles de cubanos que en ese entonces huían de la Isla de Cuba ; diseñada por el mismo Arquitecto que diseñó el Hotel Biltmore de Coral Gables, fue construida en el año 1925 para instalar al desaparecido periódico “El Miami News”.

Podemos observar que esta Torre tiene gran similitud con el estilo del Hotel Biltmore, ya que el Arquitecto quiso darle una representación simbólica que en ese tiempo era utilizada con este tipo de elementos arquitectonicos de estas torres. En ambas edificaciones existe como componente la torre, que tiene similitud en los elementos diseñados y decorados, sus cornizas y elementos decorativos de remates en el contorno de los bordes. Aparece el remate de la cúpula al final de la torre, como sus módulos arquitectónicos de ventanas y los materiales usados en el hotel y la torre.

Este era el concepto de diseño arquitectónico usado por el arquitecto, en esa época, con la influencia Europea de los inicios del siglo XIX . A pesar del tiempo se ha tratado de convertir esta edificación en un monumento histórico. Hasta ahora no se pierden las esperanzas de darle un uso representativo que dignifique más aún lo que representa esta edificación, para el exilio cubano y su comunidad.

Durante todo este tiempo se han estudiado varias alternativas de uses. Una de ellas es convertirla en un museo histórico, donde se enseñe todo lo relacionado al proceso por el cual ha pasado el exilio cubano durante estas décadas hasta el día de hoy, como actividad docente y centro de estudios de la experiencia del exilio cubano. Esta gran propuesta dió sus inicios con La Familia Mas Santos, quien compró el edificio en 1997, posteriormente la edificación fué adquirida por el urbanista Pedro Martin con el fín de realizar un Condominio de 62 pisos, el cual en su proyecto urbanistico se considerada a la torre como un elemento integral arquitectónico al conjunto urbano; pero unos de los problemas es que debe ser seccionado en la parte posterior del edificio de la Torre para poder lograr esta integración; punto este aprobado por la Dirección de la Oficina de Planificación de la Ciudad de Miami. Esta aprobacion fué cuestionada por el grupo que conforma la Herencia de Preservación Histórica del Condado de Dade.

Es importante destacar que el urbanizador P. Martin trató por todo los medios de respetar a la Torre. Si observamos el proyecto de la edificación antigua (La Torre) con la edificación moderna (La propuesta) se equilibran entre sí. A pesar de su gran diferencia de Alturas, se siente un equilibrio independiente en cada edificación, pero esto no es un punto importante de peso. Lo más importante es lo que representa al exilio cubano “su segunda casa”.

Este simbolismo de la herencia y la identidad cultural regional y arquitectónica del pueblo cubano. Asimismo el pueblo latinoamericano también la ha tomado como su símbolo arquitectónico, en estos últimos años, porque representa la identidad regional y cultural de las Américas. Hoy día la lucha se inclina por preservar el conjunto de valores que los impulsan y aúnan en una misma conciencia colectiva. Ignorar este hecho es la forma más rapida y efectiva de perder nuestra identidad.

La comunidad cubana, como la latinoamericana, no es una abstracción, es un pueblo, con valores tangibles e intangibles, con una lengua propia, una historia común, con expresiones artisticas y populares, costumbres, gestos y sueños , con una constante búsqueda de fortalecer el respeto y nuestras raíces, nuestro patrimonio cultural y arquitectónico. Podemos decir como dijo Rafael Peñalver: “La Torre no es un edificio más” , La torre es la representación simbólica de la Libertad y la Paz .